sábado, 20 de octubre de 2012

RENNES-LE-CHÂTEAU , EL MISTERIOSO DESCUBRIMIENTO Y COMPORTAMIENTO DEL PADRE BERENGUER SAUNIER. ( 1ª Parte )





Imagen actual de la Torre Magdala, biblioteca de Saunier.



Cercano a la ciudad Francesa  de Carcassone (a unos 40 Kms.), existe una localidad llamada Rennes-Le-Château, la cual es uno de los parajes con una historia mas enigmatica de los últimos siglos ( por no decir milenios, o más alla aún).
En la mencionada ciudad existe una iglesia llamada Santa Maria Magdalena, la cual alla por 1885 , un sacerdote desterrado por motivos no demasiado claros, se presento como nuevo párroco de esta pequeña poblacion agricola, de apenas 300 habitantes, llamado Berenguer Saunier, el cual encontro una iglesia al borde de las ruinas y una parroquia con unos feligreses muy excepticos en cuanto a los cultos religiosos y/o aportes parroquiales se refiere.
Durante una temporada el padre Saunier, tuvo que sustentarse de la caridad y de sus habilidades de caza y pesca, dado que el estado republicano frances, le suprimio su salario por sus discursos de corte absolutamente monarquico, estas cosas ocurrian en todas las fracciones politicas de aquellas épocas, dado que estamos hablando de la segunda mitad del siglo XIX.
A grandes rasgos haremos una breve entrada de los hechos y despues pondremos un par de reportejes majestuosos de este tema donde esta muy bien resumido y su lectura, personalmente a mi, me produjo verdadera avaricia literaria.
Instigado por el parroco de una iglesia cercana, el padre Berenguer inicio obras de restauracion de su maltrecha y abandonada iglesia.


Grabado de la torre Magdala, de la época.




Durante las obras de la misma , aparecieron pergaminos encerrados en cilindros de madera y en algunos escondites en la estructura, tambien aparecieron lo que parecen ser grandes tesoros, tanto a nivel lucrativo como en el desvelamiento de profundos enigmas de la historia, tanto religiosa como a nivel de linajes de las casas reales a traves de la historia. Realmente no se sabe con exactitud lo que el padre Saunier pudo hallar alli, lo que si esta muy clara es que su vida, despues de presentar algunos de sus hallazgos ante la cupula cientifica y eclesiastica en Paris, hizo que su vida sufriera un cambio traumatico, pasando de ser casi un indigente a ser un acaudaladisimo hombre , cuyo fasto estaba en boca de todos, y llego a ejercer un mecenazgo en la zona realmente descomunal.


Vista aerea de la zona





¿Que hallo el Padre Berenguer Saunier en Santa Maria Magdalena?....¿ es realmente tan fabuloso su hallazgo como se especula?...¿ es realmente el linaje de los descendientes de Jesucristo y Maria Magdalena lo que supo por aquellos pergaminos escritos en un extraño codice?...¿ realmente hallo un fabuloso tesoro?..

Realmente son demasiadas preguntas y todas ellas extramadamente complejas y demasiado escabrosas como para tratar l tema superficialmente ni como para tratarlo desde un punto de vista personal, por lo que he creido conveniente el poder añadir dos extensos e interesantisimos estudios sobre el tema, los cuales espero que despierten al lector tanto interes , como a mi me despertaron.

Cabe destacar que bajo mi punto de vista ambas publicaciones son de obligada lactura, no obstante , antes pondremos un video para que nos emplacemos y veamos un poco el entorno de esta cercana poblacion Gala, que en mi criterio deberiamos visitar todos los que podamos ( esta en mi lista de viajes próximos en un lugar preferente, por no decir que en primer lugar)



Aqui tenemos el primero de los videos, en una extensa explicacion de Jose Luis C. de www.mundodesconocido.es   que , como siempre hace gala de su saber y su capacidad de sintesis.








..¿Interesante?...no...INTERESANTISIMO, ¿verdad?.


Pués ahora , vamos a ver un excepcional estudio sobre ello:



El primero es un espectacular estudio de D. Jose Antonio Solis, publicado en www.misteriosdelahistoria.com , el cual es sencillamente majestuo y que coloco integramente  a continuacion. espero lo disfrute quien lo lea, como lo disfrute yo mismo.



fotografia real del padre Sunier.






" introducción
En 1967, salía a la luz en Francia un libro titulado "El oro de Rennes". En sus páginas, Gérard de Sède, un periodista gascón aficionado al estudio de las religiones, relataba las extrañas circunstancias que habían rodeado la vida de Bérenger Saunière, el párroco de una pequeña villa perteneciente al departamento de Aude, en el sur de Francia, llamada Rennes-le-Château.
Al parecer, durante la restauración de su iglesia, el religioso habría encontrado unos pergaminos ocultos en los que se hacía referencia a un tesoro. Nunca se pudo demostrar la existencia del mismo; pero lo cierto es que, a partir de la noticia del descubrimiento, el párroco comenzó a llevar una vida completamente distinta, una nueva existencia donde el lujo y la ostentación parecían nutrirse de un fondo monetario inagotable.
En un principio, la relevancia del tema no parecía llegar más allá del sospechoso enriquecimiento de un cura de humilde procedencia y escasos recursos. Sin embargo, al adentrarse en el documento de la investigación, el lector descubría los indicios de algo más inquietante, algo que sobrepasaba la pura anécdota de un hallazgo.
¿Qué ocultaba ese caserío perdido en lo alto de una colina, a la que sólo se podía acceder por una escarpada carretera, para atraer la curiosidad de visitantes tan destacados como el archiduque Juan de Habsburgo, la diva Emma Calvé, Rabelais, el célebre Papus, Fulcanelli, Julio Verne, Claude Debussy, Toulouse-Lautrec o Jean Cocteau, entre muchos otros?
La historia sacudió a Francia entera y el libro se convirtió en un éxito de ventas. Y no era para menos. En la misteriosa leyenda del párroco de Rennes-le-Château se mezclaban todos los ingredientes de la mejor intriga: tesoros ocultos, pergaminos que aparecen y desaparecen, crímenes sin resolver, falsificaciones, intrigas vaticanas, sectas milenarias, conspiraciones... E incluso, alguna que otra sospecha de amores prohibidos; por lo menos dentro de lo que se consideraba apropiado para un cura.
Una década más tarde, Henry Lincoln, un productor de cine de la BBC que tras la lectura del libro de Gérard de Sède se había consagrado en cuerpo y alma a la investigación del tema, le dedicaría al misterio de Rennes-le-Château tres documentales para Chronicle, la serie histórica y arqueológica de la cadena. En ellos establecía nuevas teorías que iban mucho más allá de la posibilidad de un tesoro escondido y una conspiración. Lincoln comenzaba a plantearse lo que más tarde cristalizaría como "El Enigma Sagrado", el libro que realizaría junto a Michael Baigent y Richard Leigh, donde, partiendo del descubrimiento del párroco Saunière, se determinaban nuevas direcciones que conducían a la gran revelación: Jesucristo no habría muerto en Jerusalén, sino que refugiado por una comunidad judía de Francia, pasaría el resto de sus días en esa tierra, acompañado de su esposa Magdalena, con la que tuvo una descendencia que perduraría hasta nuestros días. Las pruebas apuntaban hacia un plan milenario para proteger un valioso tesoro. Y ese tesoro no sería otro que el Santo Grial, "la estirpe y los descendientes de Jesús, la «Sang Raal», la sangre «verdadera», cuya custodia fue encomendada a los Templarios, orden creada por la Prieuré de Sión".
A partir de ese momento, el misterio de Bérenger Saunière alcanzó una trascendencia mundial que sigue creciendo en nuestros días. Son innumerables los estudios y reportajes que aparecen cada año, arrojando nuevas interpretaciones sobre el enigma; y que han convertido a la otrora solitaria villa de Rennes-le-Château en un punto de atracción turístico.
Agradecimientos

No podríamos comenzar este artículo sin antes reflejar nuestro encarecido reconocimiento a la inestimable ayuda del profesor E. Declas Gutiérrez, hombre animoso y de vasta erudición, que nos acompañó como intérprete e insustituible colaborador.
Igualmente el reconocimiento a la amabilidad de la Asociación de Turismo de la Región de Rennes-le-Chateau, que nos facilitó sobremanera, con su información, la labor de obtener en un corto espacio de tiempo fotografías de la región desde el punto de vista que interesaba a nuestra investigación.
También nuestro agradecimiento al amable trato y complice colaboración de los encargados de la Hosteleria de Rennes Les Bains, situada en la Rue des Bains Forts, naturalmente en Rennes-les-Bains. Donde nos alojamos durante nuestra primera estancia en la zona en el verano del 2000 y que, sinceramente, recomendamos a cualquier visitante que por allí se acerque.
Un enclave rebosante de historia y oro.

Cercana a los Pirineos, a unos 40 kilómetros de Carcasona, en la confluencia que forman los valles de los ríos Aude y Sals, se alza sobre una colina de roca calcárea la pequeña aldea de Rennes-le-Château. Desde su cumbre, aparece ante nuestros ojos el impresionante paraje de la región de Ràzes. Una visión que sobrecoge por su magnitud, donde la mirada perdida en el horizonte nos devuelve una extraña sensación de soledad. Pero se trata de un aislamiento ficticio. Si algo caracteriza a este territorio es la variedad de sus visitantes a lo largo de los tiempos.
Existen restos megalíticos que prueban la aparición del hombre en este área cuatromil años antes de nuestra era. De igual modo, la profusión de topónimos de claro origen celta, —sin ir más lejos, el que denomina al castillo de Le Bézu— o el descubrimiento de los restos de un antiguo templo, evidencian la dilatada permanencia de los asentamientos de las tribus de origen indoeuropeo. También la abundancia de vestigios romanos nos habla del interés que despertó la región para el magno imperio, hasta tal punto que la ruta romana que conducía a Hispania cruzaba estas tierras; la misma que, siglos más tarde, serviría de enlace para el camino de peregrinación a Santiago de Compostela.
El atractivo para los romanos estaba plenamente justificado. Por un lado, era famosa y apreciada la existencia de fuentes termales en la zona, con aguas ferruginosas, enriquecidas con potasio y magnesio. Por otro, un subsuelo rico en cobre, zinc, plomo, jade, amatista, mercurio..., y lo que es más importante: oro y plata, además de otros metales. Prueba de ello son la abundancia de minas registradas en siglos posteriores.
Tras los romanos, y a lo largo de tres siglos (de 440 a 720), se aposentarían en esta comarca los Visigodos, que habiendo conquistado Roma, expandían su imperio hacia el oeste desde Europa central.
Según los historiadores, se debe el origen de este poblado a la construcción de una fortaleza sobre el terreno que antes ocupara un antiguo oppidum ("plaza fortificada") celta, con la intención de proteger a Rhedae, la próspera ciudad fundada por los visigodos a mediados del cuatrocientos y que se extendía por todo el valle, a lo largo de un área aproximada de cuarenta hectáreas. No resulta difícil comprobar que ese mismo espacio que antiguamente ocupaba la fortificación, es el que establece los actuales márgenes de la villa.
Sobre el procedencia del topónimo que daba nombre a la ciudad se ha sugerido que está basado en la transcripción en latín tardío del término godo Raida, que significaba carro. Y, muy posiblemente, se esté en lo cierto, pues existe la constancia de que la zona sirvió de base para los bárbaros germánicos, acostumbrados a disponer sus campamentos con sus cuádrigas o carros formando círculos.
Es esa presencia visigótica, en un reino que se extendería desde Orleans hasta Gibraltar, uno de los pilares fundamentales de esta historia; pues de ella surgirían, como un enigmático telón de fondo, los protagonistas de una lucha perpetua por permanecer, al precio de la propia vida, en esta extraña tierra.
La dinastía visigótica, iniciada por Teodorico I, aliado de los francos contra Atila, rey de los hunos, y fallecido en la célebre batalla de los Campos cataláunicos en el 451, se vería perpetuada por Teodorico II (legítimo sucesor tras la muerte, con sólo dos años, de su hermano mayor Torismundo) hasta el año 466, en que le sucede su hermano menor Eurico, también llamado el Grande. Tres siglos de dominación que alcanzarían su declive con el nieto de Teodorico I, el rey Alarico II, traicionado por los francos y muerto en la batalla de Vouillé a manos del mismísimo Clodoveo, de la dinastía merovingia, en el 507.
El Tesoro de Jerusalén.

Después de la derrota de Alarico II, y con la capital del reino trasladada a Toledo, tras la caída de su anterior capital Toulouse, el derrumbado imperio del norte visigótico sólo posee dos ciudades importantes: la fortificada Rhedae y Carcasona. Precisamente, ésta última es cercada e incendiada en el 508 por los francos, a las órdenes de Clodoveo. Al parecer, el mayor motivo del cerco era hacerse con el tesoro conquistado en Italia por Alarico el viejo, y trasladado hasta la ciudad por cuestiones de seguridad.
¿De qué tesoro se trataba? Este es uno de los puntos más calientes de la historia y base en la que se fundan algunas teorías sobre el misterio de Rennes-le-Château. Retrocedamos en el tiempo:

En el año 70 de nuestra era, Tito, hijo del emperador Vespasiano, pone sitio a Jerusalén.
En esta sagrada ciudad se halla el templo edificado por Salomón. Destruido por Nabucodonosor y reconstruido y restaurado varias veces por Esdras, Herodes el Grande y Herodes Agripa, alberga un santuario donde se guarda el mobiliario sagrado del ritual instaurado directamente por Dios. Entre otras piezas de incalculable valor, se encuentran la Mesa de los panes para la oblación, —de madera de acacia recubierta de oro—  y el candelabro de los siete brazos, la Menorah, —de oro macizo. Ambas piezas, más allá de su valor puramente crematístico, son dos símbolos de extraordinario valor espiritual para cualquiera de las religiones surgidas en esa zona del planeta.
Prueba de que Tito se apoderó de aquellos tesoros y los trasladó hasta la capital del imperio son los bajorrelieves de su arco en Roma que representan fielmente estas reliquias transportadas a hombros por soldados. Allí permanecerían durante 340 años  hasta la invasión de Roma por parte de Alarico el Viejo, que fallecería seis meses después de la toma de dicha ciudad. Con el tesoro sagrado en su poder, los visigodos extienden su imperio por la Galia y trasladan el mismo a la que era en aquel tiempo la capital de su reino, Toulousse.
En efecto, Carcasona había sido el destino, para garantizar la seguridad de tan preciada posesión tras la pérdida de Toulousse; pero todas las teorías apuntan que sometidos al asedio de Clodoveo los visigodos optaron por esconder el denominado Tesoro Antiguo en la más segura plaza de Rhedae, más directamente en su fortaleza, lo que hoy conocemos como Rennes-le-Château.

Tras la conquista de España por los árabes en el 711 y la expulsión de Carcasona de los obispos visigodos por su irrenunciable adhesión a la herejía del Arrianismo (que negaba la divinidad en la persona de Jesús), la corte visigoda se ve reducida a Rhedae. Se supone que decidieron ocultar la parte más preciada de su tesoro con el máximo de los cuidados, pues ni siquiera tras la toma de Carcasona por los árabes en el 725, se hace mención de la Mesa de oblaciones y el Candelabro. Sí aluden, en cambio, los cronistas árabes de la época, a una magnífica mesa de cristal verde o esmeralda, que se corresponde con la regalada por el patricio Aetius a Turismundo, hijo de Teodorico I, en agradecimiento por la colaboración de su padre en la lucha contra los hunos. Una prueba más de que los visigodos sabían muy bien lo que hacían a la hora de esconder unas y otras piezas, estableciendo una indudable escala de prioridades.
La última mención a un monarca visigodo en la zona se encuentra en la "Crónica Mozárabe del 754", donde hace referencia a un tal Ardo.
Los árabes respetaron, tal vez por sus magníficas instalaciones defensivas, a la ciudad de Rhedae, que permanecería intacta durante la reconquista efectuada por Carlomagno, quien la pondría bajo la protección del obispado de Narbona. Así permanecerá, alrededor de quinientos años, hasta que en 1170, Alfonso II de Aragón, ataca el condado y destruye la ciudad, —no así la fortaleza.
A principios del siglo XIII, se inicia la cruzada contra la herejía Cátara, extendida por toda Occitania. Esta guerra sangrienta contra los llamados albigenses, durará cincuenta años, dirigida por Simón de Montfort y auspiciada por el papa Inocencio III. La brutalidad de la represión se halla perfectamente manifestada en la descripción literal de las palabras del papa ante la pregunta de un oficial sobre cómo harían para distinguir a los herejes de los verdaderos creyentes: «Mátalos a todos. Dios reconocerá a los suyos», respondió el divino representante.
Sería en 1210 cuando Montfort se apoderaría de Rhedae; más exactamente, de la fortaleza que se erigía en este territorio. Junto con Rennes-les-Bains y Bézu, es cedida a Pierre de Voisins. El y sus descendientes gobernarán esta plaza hasta 1361, dotándola de una iglesia dedicada a San Pedro y un castillo, el mismo que se conserva hoy en día. Por esas fechas, Rhedae caerá diezmada por la peste y un año más tarde, será completamente destruida por el conde Enrique de Trastámara, pasando a denominarse con el nombre que aún conserva de Rennes-le-Château, en referencia al castillo que se alza sobre su colina.
Las sucesivas alianzas entre los clanes familiares de la zona, cuando en 1400 la última descendiente de los Voisins se casa con el señor de Marquefave y, más tarde, su hija Blanca de Marquefave entrega la posesión como dote a su futuro esposo Pierre-Raymond d'Hautpoul, pondrán en manos de la familia Hautpoul la baronía de Rennes-le-Château, que la conservarán hasta finales del siglo XVIII. El último Hautpoul sería Francois d'Hautpoul, casado con Marie de Nègre d'Ables, marquesa de Blanchefort, una de las principales protagonistas de nuestra historia; al menos, por el curioso y críptico epitafio que el abate Bigou grabó sobre la lápida de su tumba.
Un párroco nada habitual.

El 11 de abril de 1852, nace en Montazels, una pequeña localidad de la región del Aude, François Bérenger Saunière, hijo primogénito de Marguerite Hugues y Joseph Saunière, de una modesta familia que completarían otros dos hermanos y cuatro hermanas.
A lo largo de sus primeros años dará muestras de una capacidad muy por encima de sus compañeros, lo que hace prometer un futuro realmente brillante. A los 25 años, el 7 de junio de 1879, es ordenado sacerdote y destinado como vicario en Alet, donde disfrutará de las comodidades de un palacio episcopal situado en una estación balnearia. Poco después, se le envía como párroco al Clat, decanato de la región de Sault, del cual sería trasladado para ocupar el puesto de profesor en el seminario de Narbona.
Todo esto hacía presuponer una carrera meteórica en la línea de los ascensos eclesiásticos hacia lo que sería un puesto de canónigo. Así, y pese al desconocimiento de los acontecimientos exactos que provocaron su caída, es degradado y, como tal, se le envía al oscuro destino, marcado por el total aislamiento de su situación, de Rennes-le-Château.
La mañana del primero de junio de 1885, con treinta y tres años recién cumplidos, se presenta en lo que será su destierro. Ante él aparece una villa, con escasamente trescientos habitantes, en su mayoría agricultores, a la que se accede a través de un camino escarpado de más de tres kilómetros. Su presencia no pasa inadvertida. Se trata de un hombre alto, de constitución fuerte y con una mirada penetrante que parece atravesar a quien se topa con ella.
Su primera decepción, y la confirmación de su destino como un castigo, la encontraría al toparse con lo que sería su iglesia. Sta. María Madalena había sido construida a partir de un antiguo edificio del tiempo de los carolingios, entre los siglos VIII y XI, que a su vez se alzaba sobre los cimientos de una estructura visigótica del siglo VI. Consagrada para el culto en el año 1059, su estado era lamentable. El tejado era prácticamente inexistente, y la poca superficie que restaba se mantenía con dificultades sobre una bóveda totalmente desguarnecida. La lluvia y el viento campaban a sus anchas, llegando incluso a los límites del altar, lo que hacía prácticamente imposible celebrar un oficio sin que el cura y los feligreses terminaran empapados por completo.
De igual modo se encuentra el presbiterio, lo que obliga al párroco recién llegado a alojarse en la casa de una vecina, Alexandrine Dénarnaud, madre de Marie, una muchacha de 18 años, hasta el momento sombrerera en la localidad de Espéraza (muy cercana a la villa donde nació Saunière) y que entraría al servicio del párroco, convirtiéndose en su fiel compañera y colaboradora, con una lealtad que arrastraría más allá de la muerte del propio Bérenger.
Por aquella época, el sueldo que cobraba un párroco de estas características era escaso; pero no suponía un excesivo problema pues solía completarse con las dádivas que recibía de sus feligreses. Sin embargo, el talante inconformista de Saunière le llevaría a una situación ciertamente desesperada. Poco después de su llegada a Rennes-le-Château, el 4 de octubre de 1885, y unos días antes de las elecciones, pronunciaría un discurso profundamente monárquico, a favor de los Borbones, que le acarreó como consecuencia la retirada de su sueldo por el gobierno republicano. Durante toda esta época de suspensión se vio obligado a vivir de la caridad y de las frecuentes excursiones que realizaba por toda la región para proveerse, a través de la caza y la pesca, del condumio para su manutención. (Se especula si estas continuas andanzas por la región le proporcionarían unos provechosos conocimientos para sus ulteriores investigaciones).
Pero no sólo de pan vive el hombre, y así Saunière, además de sus múltiples correrías campestres, ocupaba el tiempo en el estudio de las lenguas clásicas y del rico pasado histórico de la región a la que había sido desterrado.
Sobre este punto, el desmesurado interés arqueológico que se despertó en el párroco de Rennes-le-Château, parece tener alguna culpa Henri Boudet, párroco de otra localidad cercana, Rennes-les-Bains, y extravagante individuo, que se convertiría en uno de sus mejores amigos. Posiblemente fuera él quien impulsó a Saunière para que acometiera las labores de restauración de la iglesia. Lo que no está tan claro es de dónde provino el dinero, unos 518 francos (aproximadamente unas trescientasmil pesetas actuales), dado el lamentable estado económico de las cuentas de Saunière. Éste, sin embargo, mantuvo hasta el final de sus días que la cantidad provenía de una donación de la condesa de Chambord, viuda austríaca de Henry de Chambord, pretendiente al trono de Francia y decapitado durante la Revolución Francesa en 1793. El inminente fallecimiento de la condesa, en 1886, le salvó de cualquier intento de confirmación; tanto del donativo, sobre el que nunca pudo aportar una prueba contable, como del extraño interés de tan distinguida dama por un vulgar cura de pueblo. Más posible sería que se tratase de un afortunado encuentro por parte de Saunière de alguna cantidad escondida por su predecesor, el abate Pons; el feliz primer hallazgo de toda una serie que transformarían radicalmente la vida de este párroco.
Aparecen los pergaminos.

Ese mismo año, y todavía sin salario, Saunière acomete las obras de restauración de la iglesia de Santa María Magdalena. Comenzó por la parte más esencial de un templo: el altar. Se trataba de una mesa de piedra que descansaba sobre dos pilares visigóticos. Según las declaraciones de algunos de los testigos, (entre los que se encontraban los albañiles y dos monaguillos), al levantar la piedra descubrieron que uno de los pilares estaba hueco y que contenía en su interior cuatro pergaminos envueltos en tubos de madera sellados. Uno de estos pilares visigóticos fue colocado, años más tarde, por el propio abate Saunière delante del presbiterio, dado la vuelta y con la extraña inscripción "MISSION 1891". (La fecha de esta leyenda, junto con el viaje emprendido por el abate a París tras el hallazgo, induce a pensar a algunos estudiosos del tema que el inicio de las obras parte de ese año).
La desaparición del supuesto pilar hueco y la existencia de un balaustre de madera con una cavidad hueca a la que se puede acceder deslizando una trampilla y que todavía se halla en poder de la familia Corbu-Captier, legataria universal de Marie Dénarnaud, la criada y compañera de Saunière, hacen más plausible la teoría de que los pergaminos se encontraran en este receptáculo, tal como lo relató el campanero Captier, quien tras encontrarlos los puso al momento a disposición del párroco.
Sobre el contenido de este hallazgo, y las diferentes versiones acerca del mismo, también nos movemos en el resbaladizo terreno de la controversia. La relación más aceptada nos habla de cuatro pergaminos. Dos de ellos contenían, al parecer, la descripción de unas genealogías: una de 1244 y otra de 1644; y los otros dos habían sido redactados en 1780 por el abate Antoine Bigou, predecesor de Saunière en esa misma iglesia. Estos últimos ofrecían, en una primera mirada, la redacción de unos versículos en latín de textos del Evangelio según San Juan y otros versículos de Lucas, Mateo y Marcos. Pero decíamos bien que en una primera mirada, pues al observarlos más atentamente podían descubrirse unas extrañas alteraciones: las palabras aparecían truncadas, sin el menor propósito, con adiciones de otras letras que en apariencia no aportaban ningún sentido. En realidad se trataba de una ingeniosa encriptación.
Según los estudiosos del tema, los textos que contenían, tras ser descifrados, eran los siguientes:

BERGERE PAS DE TENTATION QUE POUSSIN TENIERS GARDENT LA CLEF PAX DCLXXXI PAR LA CROIX ET CE CHEVAL DE DIEU J'ACHEVE CE DAEMON DE GARDIENT A MIDI POMMES BLEUES
(PASTORA SIN TENTACIONES QUE POUSSIN TENIERS GUARDAN LA LLAVE PAX DCLXXXI POR LA CRUZ DE ESE CABALLO DE DIOS QUE ANIQUILO ESE DEMONIO GUARDIAN AL MEDIODIA MANZANAS AZULES)

A DAGOBERT II ROI ET A SION EST CE TRESOR ET IL EST LA MORT
(A DAGOBERTO II REY Y A SION PERTENECE ESTE TESORO Y EL ESTA ALLI MUERTO)

Sería muy difícil aventurar que Saunière no hubiese alcanzado a descifrar parte de los códigos, más estando estos en latín, idioma que dominaba; pero de lo que se dio perfecta cuenta es de que se hallaba ante algo muy importante. Conseguido el permiso del alcalde, que estaba al tanto del descubrimiento como el resto del pueblo, y tras entregarle una copia de los pergaminos, —aunque nunca podrá establecerse si fue fidedigna—, los puso en manos de su superior, monseñor Félix-Arsène Billard, obispo de Carcasona.
Mientras tanto, Saunière prosiguió con las obras de restauración. Con la ayuda de dos operarios levantó una losa que se hallaba delante del altar. Al instante repararon en que se trataba de la lápida de una sepultura que había sido colocada boca abajo. Pese a las prisas del abate por despedir a los albañiles nada más percatarse del descubrimiento, estos tuvieron tiempo de entrever una vasija que contenía algo brillante. Saunière reaccionó rápidamente, explicándoles que se trataba de medallas de la Virgen de Lourdes; pero los acontecimientos posteriores nos revelarían que se trataba de algo más substancioso.
En realidad, la lápida en cuestión es la famosa "Losa de los Caballeros", que se expone actualmente en el museo de Rennes-le-Château, perteneciente a la época merovingia, y en la que aparece a la izquierda un jinete sobre su montura con una trompa y a la derecha dos caballeros a lomos del mismo caballo (coincidencia más que enigmática con el conocido símbolo templario, teniendo en cuenta la diferencia de siglos). Bajo ella debía albergar una tumba del siglo VIII, donde Saunière encontró monedas antiguas, un cáliz, un brazalete y otras joyas de la época, algunas de las cuales regaló a sus más íntimos amigos.
El viaje a París.

Poco tiempo después, (aunque aquí vuelve a plantearse el problema de las fechas, dado que no existe ningún documento que certifique la estancia del párroco en la capital francesa en 1891), Monseñor Billard, decidiría que la importancia de los pergaminos exigían el desplazamiento de Saunière a París, para que los presentase a autoridades eclesiásticas con mayores conocimientos en paleografía. Entre las autoridades eclesiásticas que lo recibieron destacaban el abad Bueil, director del seminario de Saint Sulpice, y su sobrino Emile Hoffet, que a pesar de su corta edad, veinte años, disfrutaba de gran consideración entre los círculos intelectuales, gracias a sus conocimientos de lingüística, paleografía y criptografía.
Pese a lo que parecía una clara vocación pastoral, Hoffet se sentía profundamente atraído por los temas esotéricos y era bien conocida su relación con sociedades secretas de aquella época. Probablemente, sería él quien introdujo a Saunière en los círculos intelectuales de la capital, presentándole a ilustres personajes como Stéphane Mallarme o Claude Debussy y, a través de ellos a Emma Calvé, gran diva de la época, muy relacionada con los ocultistas más influyentes.
Nada se sabe de los comentarios de Hoffet acerca de los pergaminos; pero aseguran que el abate, tras el caluroso recibimiento dispensado por la sociedad artística parisina, permaneció durante varias semanas en la capital, dando pábulo a los rumores sobre su relación sentimental con Emma Calvé, que a decir de algunos de sus contemporáneos estaba profundamente obsesionada con Saunière. Fuera esto último cierto o no, su amistad perduró durante muchos años, en los que la diva realizó numerosas visitas a Rennes-le-Château.
No podemos olvidar otro hecho importante de la estancia de Saunière en París. Según parece, el párroco aprovecharía para visitar el museo del Louvre, donde adquirió tres reproducciones de cuadros. Una de ellas sería un retrato del papa Celestino V, de autor desconocido; otra, una copia de un cuadro de David Teniers, aunque no está claro si se trataba del padre o del hijo; y, finalmente, (de gran importancia en las consecuencias del misterio de Rennes-le-Château), un cuadro de Nicolas Poussin: "Los pastores de la Arcadia".
A su vuelta de París, Saunière continua con sus pesquisas. Con la inquebrantable colaboración de Marie Denarnaud, acomete unas supuestas obras en el cementerio de la iglesia. Estas obras, rodeadas de un absoluto secretismo, despertarían las suspicacias de los vecinos, hasta el punto que años más tarde manifestarían su desconcierto y protesta ante el prefecto.
Uno de los sucesos más extraños está relacionado con la profanación del sepulcro de Marie de Nègre d'Ables, esposa del marqués François Hautpoul de Blanchefort. Esta tumba, que se hallaba en el camposanto de la iglesia, había sido diseñada, un siglo antes, por el padre Antoine Bigou, que supuestamente era el autor de dos de los manuscritos. Bigou mandó grabar en la lápida una inscripción aparentemente normal, que no obstante contenía varios errores ortográficos y de espaciamiento que Saunière pudo fácilmente identificar como un anagrama de los mensajes contenidos en los pergaminos anteriormente citados. Además, amparada en la posición de las letras, revelaba también la firma del propio Bigou.
Desconociendo que la estela había sido previamente estudiada y reproducida por unos arqueólogos en el Bulletin de la Société des Études Scientifiques de l'Aude, Saunière pulió la lápida hasta borrar las inscripciones, trasladándola además al extremo opuesto del cementerio como si quisiese borrar toda huella.
Exhumaciones y un secreto.

Desde ese momento, Bérenger Saunière y su fiel Marie, reanudan las excavaciones; pero esta vez con el impulso que da la confianza de saber qué se está buscando. Es verdad que siguieron apareciendo piezas de indudable valor arqueológico y alhajas antiguas; de ello dan fe los múltiples regalos todavía en poder de numerosas familias de la zona. Sin embargo, no se trata de tesoros que pudieran provocar el cambio que se avecinaba.
Inexplicablemente, Saunière empieza a coleccionar sellos, de escaso valor, en grandes cantidades y mantiene una voluminosa correspondencia con desconocidos de toda Francia, además de Alemania, Austria, Suiza, Italia y España. También efectúa extrañas transacciones monetarias con varios bancos. Uno de ellos envió expresamente desde París a su representante para negociar directamente con el abate alguna operación monetaria. Su despensa empieza a rebosar y la bodega acoge, en grandes cantidades, barriles con los mejores caldos de Francia.
Con todo, no debe interpretarse que el Padre Bérenger Saunière emplease toda esa fortuna en su único provecho. Fue él quien sufragó enteramente los gastos de la construcción de una nueva carretera que uniese a Rennes-le-Château con la región de la que se encontraba completamente aislada. Además, también se encargó de las obras para la creación de una infraestructura de agua corriente para todo el pueblo. Como puede suponerse, las anteriores reticencias de la vecindad por su extraña afición a la arqueología nocturna, desaparecieron por completo.
Ostentación y vida social

¿Quién se hubiera arriesgado a predecir que aquel enérgico párroco, al que una lengua demasiado imprudente le había conducido a vivir a espensas de sus dotes cinegéticas, pocos años atrás, terminaría por alterar radicalmente el tedioso ritmo de Rennes-le-Château? Los hechos hablaban por si mismos. Las idas y venidas, por la otrora tranquila villa, de toda clase de operarios, mulas y carros, en un pulular incansable de andamios y cargamentos del apreciado granito azul de Saint-Sauveur, indicaban que Saunière estaba acometiendo un proyecto considerable. El párroco se había metido a constructor; y para ello había adquirido seis fincas colindantes al terreno de la iglesia.
Las conjeturas no tardarían mucho en aclararse. Bajo la dirección del arquitecto Tiburce Caminade y el contratista Élie Bot, el abate hizo construir en las lindes de la antigua muralla una torre cuadrada de dos pisos en estilo neogótico, rematada con almenas y una sobresaliente atalaya orientada hacia el valle, la Torre Magdala. Estaba destinada a albergar la fastuosa biblioteca de Saunière, compuesta por más de un millar de ejemplares de lujosa encuadernación y acomodados en una librería hecha ex profeso con maderas de la mejor calidad.

Si esta construcción y su interesante colección de libros despertaban la mayor de las admiraciones, no menos lo hacían el resto de las edificaciones. A espaldas de la torre se encontraba un invernadero coronado por vidrieras y un cuidado parque con estanque donde podía disfrutarse de la compañía de los más exóticos pájaros y peces, amén de perros, conejos y... dos monos. La ornamentación floral era atendida con esmero, incluyendo plantas de lejanos países. Toda esta combinación producía, al decir de los visitantes, la sensación de encontrarse en el Jardín de las Mil y una Noches.
Cruzando el parque en dirección a la iglesia se alzaba sobre sus tres pisos una opulenta casa de corte parisino, Villa Bethania. Saunière nunca habitó en ella, ya que según sus propias declaraciones serviría de casa de retiro para los padres reformados de la región. Las habitaciones estaban decoradas en color rosa, con muebles estilo Napoleón III y repletas de los objetos más refinados, desde primorosas cristalerías hasta delicados jarrones. En realidad, serviría para albergar a los numerosos invitados que recibiría en los próximos años.
Además de sus parroquianos, que siempre disfrutarían de la cariñosa hospitalidad dispensada por el abate, acompañada de muy copiosas y celebradas comidas, comienzan a desfilar por Rennes-le-Château toda una serie insólitos personajes; por lo menos, no los que uno espera encontrarse en aquel lugar tan alejado de la civilización.
Además de eclesiásticos de la zona, como el abate Baux, el abate Rivière y sus dos enigmáticos, —luego veremos por qué—, y grandes amigos Antoine Gélis y Henri Boudet, párrocos de Coustaussa y Rennes-les-Bains, respectivamente; aparecen viejas amistades, o más que eso, como la cantante Emma Calvé y otros personajes de elevado rango social y sospechosas afinidades. Entre ellos, el francmasón y secretario de Estado para las bellas Artes, Henry-Charle-Etienne Dujardin, la escritora esotérica Andrée Brugière, o la más que iniciada en el martinismo y descendiente de famosos ocultistas, marquesa de Bourg de Bozas.
Pero, si la comparecencia de alguno de sus invitados puede llegar a sorprendernos de verdad, esa es la del archiduque Juan de Habsburgo, primo del emperador de Austria, Francisco José; que a pesar de las precauciones tomadas para salvaguardar su incógnito, era recordado con facilidad por algunos de los visitantes de Villa Bethania. Más tarde, la perplejidad aumentaría cuando, a través de los estado de cuentas, se certificó la existencia de una sustanciosa suma que el archiduque cedió al abate. 
Saunière, secundado por la indispensable Marie Darnaud, que ya por entonces acostumbraba a lucir lujosos vestidos comprados en París, se desvivía en atenciones con sus huéspedes. Haciendo siempre gala de la mejor de las sonrisas, no reparaba nunca en gastos para lograr que su estancia en Rennes-le-Château se viera colmada hasta en los más ínfimos deseos. Animado conversador, disfrutaba sorprendiendo a sus contertulios con todo tipo de curiosidades provenientes de lejanos países o que él mismo encargaba para entretener las reuniones. Así, por ejemplo, se menciona el encargo hecho por el párroco a un prestigioso cristalero de un juego de copas de cristal de diferentes tamaños, de tal forma que al ser sucesivamente golpeadas con una cucharilla reproducían la melodía del Ave María. Uno más, dentro de sus innumerables caprichos de nuevo rico.
Mas todas estas atenciones y lisonjas no podían ser motivo suficiente para que personas acostumbradas al lujo y la buena vida se tomaran la molestia, —y en aquella época, con el pésimo estado de los caminos, resultaba mucha—, de visitar tan a menudo al abate Bérenger Saunière. ¿Qué oscuro interés les unía al extravagante párroco? ¿Escondían tras sus respetables apariencias algo más que una simple disposición hacia los asuntos de índole espiritual?
Extraños coadjutores
Se ha especulado mucho acerca de la clase de relación que unía al abate Saunière con Henri Boudet y Antoine Gélis, ambos sacerdotes de las parroquias vecinas de Rennes-les-Bains y Coustaussa.
Si en el primero algunos han querido ver al principal incitador de la afición del abate Saunière por la historia local; el segundo guarda una extraña relación con nuestro protagonista por la inexplicable procedencia de las fuertes cantidades de dinero descubiertas a raíz de su misteriosa muerte.
Las enigmáticas circunstancias que rodean al asesinato del abate Gélis siguen constituyendo, aún hoy en día, un verdadero galimatías para todos aquellos que intentan desentrañar la identidad y motivos de su asesino.
El primero de noviembre de 1897, aparecía rodeado por un gran charco de sangre, sobre el suelo de su cocina, el cadáver del abate Gélis. El cráneo y la cara presentaban catorce heridas producidas por el impacto violento de un instrumento contundente; sin embargo, el asesino hizo acopio de la suficiente frialdad para colocar el cuerpo de la víctima con las manos unidas sobre el pecho y una pierna replegada hacia dentro, teniendo extremo cuidado de esquivar los charcos de sangre para no dejar ninguna huella. Tanto el el piso superior como en la planta baja se apreciaba el resultado de una infructuosa búsqueda: cajones, armarios y carteras habían sido forzados; pero el objeto del registro, como se pudo comprobar tras la aparición de quinientos francos, no era el dinero.
La noticia del crimen conmocionó a toda la zona y, más aún, cuando se divulgó que según todos los indicios el atacante debía de ser conocido de la víctima, pues no se hallaron evidencias de cerraduras forzadas. La versión de los investigadores aventuraba que el abate Gélis había recibido a una persona de su confianza a altas horas de la noche y que ésta, en un descuido del abate, habría aprovechado para matarla. Confirmaba esta teoría el conocido carácter huraño del párroco y su obsesión por la seguridad, que le llevaba a dormir durante todo el año, —incluso en el verano—, con los postigos cerrados, habiendo hecho instalar en la entrada del presbiterio una campanilla para detectar la presencia de cualquier extraño. A este hecho se unía la declaración de su sobrina en la que afirmaba tener visto al abate, dos semanas antes del trágico suceso, conversando en la sacristía con un hombre al que no pudo identificar. Al ser descubiertos, el abate corrió a cerrar la puerta, aclarando posteriormente a la curiosidad de su sobrina, sabedora de que era hombre remiso a tratarse con nadie, que se trataba de un amigo.
Pero fue más tarde, al investigar en busca de pruebas entre los papeles del difunto, cuando la estupefacción del juez llegó a su punto más álgido. Incluidas en el expediente aparecen las cuentas de los dos últimos años y, junto a ellas, una nota donde el abad indica que escondida en distintos puntos de la casa se halla una cantidad de trece mil francos.
En el registro efectuado tras este descubrimiento fue encontrada la casi totalidad de la suma; pero el rompecabezas seguía incompleto: ¿Cómo un párroco, cuyos ingresos no alcanzaban a más de novecientos francos al año y que no poseía otras fuentes de beneficio reconocidas salvo las de su cargo, podía acumular tal cantidad de dinero? ¿Y por qué, ya que disponía de ella, nunca dejó entrever en su forma de vida tal provecho?
En cuanto al abad Henri Boudet, nos encontramos con un personaje extremadamente peculiar; sobretodo si atendemos al contenido de alguna de las obras que publicó durante su vida. Quince años mayor que Saunière, su imagen pública nos dice bien poco acerca de su persona, salvo que vivía con su madre y su hermana en Rennes-les-Bains, repartiendo sus labores entre la iglesia y la huerta. No obstante, tras esta imagen apacible, se escondía un estimable erudito en temas lingüísticos y arqueológicos que, al igual que Saunière, ocupaba su tiempo libre en recorrer la zona excavando y removiéndolo todo de forma inexplicable. Resulta curioso saber, —y en esto también coincide con el abad de Rennes-le-Châteu—, su empeño en falsear algunas de las lápidas que se hallaban en el camposanto de su parroquia, entre ellas, la de su predecesor que, ¡cómo no!, mostraba raras inscripciones.
Pero lo paradójico del caso se encuentra en su obra "La vraie Langue Celtique et Le Cromleck de Rennes-les-Bains". Salvo que se trate de un ejemplo claro de precursor del surrealismo o de un bromista, nadie encuentra una explicación lógica al contenido de este libro; al menos, tomado al pie de la letra. Para empezar, no existe ningún cromlech en Rennes-les-Bains, ni nada que se le parezca; y es impensable que un experto en arqueología hubiera podido confundir cualquier otro resto con este tipo de construcción.
En cuanto a la tesis fundamental del libro, la verdadera lengua celta, raya en el más puro disparate, si no es producto de una profunda crisis mental.
En ella sostiene Boudet que la lengua primitiva de la humanidad es el inglés y que todos los demás idiomas y lenguas, desde el sánscrito hasta el español, desde el más antiguo hasta el más moderno, proceden de ella. Para demostrar su teoría, salpica el libro de una serie de ejemplos delirantes, a cual más absurdo. Sin embargo, no existe ninguna constancia de que el abate de Rennes-les-Bains sufriera en su vida algún trastorno cerebral; muy al contrario, algunos de sus trabajos lingüísticos fueron publicados en revistas científicas, recibiendo numerosas felicitaciones académicas.
Llegados a este extremo, surge ante nosotros un título revelador y que nos pondrá sobre la verdadera pista de las intenciones de Boudet. Se trata del "Discurso para probar la antigüedad de la lengua inglesa" de Jonathan Swift, famoso por las aventuras de su personaje Gulliver. Esta obra humorística está escrita, según nos revelará el propio autor, utilizando un peculiar «art of punnig», es decir, un juego de palabras, que consiste en utilizar términos aparentemente inconexos, pero que al ser leídos en voz alta, gracias a su similitud de sonido, adquieren un sentido coherente. Es entonces cuando comprendemos que el mismo abate Boudet nos había revelado la solución al afirmar en distintas páginas de su libro que utilizaba la lengua púnica; pero no la de Cartago, sino la de Swift.
Se trata pues de un libro escrito en clave, con un sistema lo suficientemente enrevesado como para no ceñirse a un sólo idioma. Desconociendo sus reglas, descifrarlo se vuelve una tarea casi imposible. Pero, a pesar de ello, podemos conocer cual es la intención de la obra; el propio Henri Boudet nos lo dice: «Penetrar en el secreto de una historia local por la interpretación de un nombre compuesto en una lengua desconocida». En pocas palabras: en cualquier texto, en cualquier inscripción (¿los pergaminos?, ¿las lápidas?) puede encontrarse oculto el secreto de una historia.
Saint-Marie Madelaine. ¿Templo o logia?

Si el abad Henrie Boudet era aficionado a la criptología, no le iba a la zaga su amigo Bérenger Saunière. No hay más que acercarse a la iglesia de Sta. María Madalena en Rennes-le-Château, para descubrir que la extraña decoración realizada por el escultor Giscard, siguiendo fielmente las indicaciones del abate Saunière, se debe a algo más que a un muy peculiar gusto estético. (Por cierto, no se trata del único trabajo excéntrico de este artista).
¿Se esconden tras esa caprichosa ornamentación las claves precisas de un mensaje que sólo puede ser captado por los iniciados? ¿Encubre la apariencia, de dudoso gusto, de esa iglesia algo que va más allá de las funciones de un templo dedicado al culto? Lo cierto es que para el ojo atento del observador resulta demasiado estrafalaria, para ser el simple fruto de la casualidad.
Ya en la misma entrada nos sorprende con una frase grabada en el dintel de la puerta:
TERRIBILIS EST LOCUS ISTE
(ESTE LUGAR ES TERRIBLE)

La frase no parece precisamente la más adecuada para animar a los fieles a entrar en la casa de Dios; pero no cesan ahí las sorpresas. Como para confirmar el anterior aserto, traspasado el umbral, nos topamos a la izquierda con un demonio cojo que sostiene sobre sus hombros la pila bautismal en forma de concha. ¿Se trata de Asmodeo, el guardián de los secretos, el mismo que según una antigua leyenda judaica construyó el Templo de Salomón? No debe preocuparnos, sobre su cabeza se halla escrita la solución para doblegarlo, la célebre expresión que propició la conversión del emperador Constantino: «In hoc signo vinces».
PAR CE SIGNE TU LE VAINCRAS
(CON ESTE SIGNO VENCERÁS)

Y ese es precisamente el signo que realizan sobre su frente los fieles al mojar sus dedos en el agua bendita: el signo de la Cruz.
Sin perjuicio de que se trate de una errata del grabador, el añadido de la palabra «le» supone para algunos estudiosos algo más que una mala traducción, estableciendo que está compuesta precisamente por las letras 13ª y 14ª de la Cábala, que juntas componen la fecha, 1314, en que fue ajusticiado en la hoguera el Gran Maestre de la Orden Templaria, Jacques de Molay.
Sobre las paredes del templo, se observan las pinturas que representan las estaciones del Vía Crucis. Junto al curioso detalle de que han sido colocadas en sentido inverso, llegamos a observar que presentan una serie de inconsistencias, algunas verdaderamente obvias. Como ejemplo, citemos dos de ellas: En la 8ª estación aparece un niño vestido con una falda de tejido escocés, lo que podría interpretarse como una referencia al rito masónico. Por otro lado, en la decimocuarta, se representa el entierro de Jesús, pero con la particularidad de que está envuelto por un cielo nocturno, es decir, mucho tiempo después de la hora que se señala en la Biblia. ¿Se trataba tal vez de insinuar que en vez del entierro, lo que se representaba era el rescate de un Jesús moribundo, pero aún no fallecido, de la tumba cedida por José de Arimatea? Si así fuera, y siguiendo en la dirección normal del deambulatorio, tendría sentido encontrarse después con la imagen de la Cena.
Las incongruencias son múltiples en todo el conjunto. Tantas, que inquietaron al propio obispo de Carcasona. En cambio, nada tuvo que objetar sobre las repetidas apariciones de cruces adornadas con rosas y otras figuras que podrían hacer clara referencia a la Orden Rosacruz.
Quizás, precisamente ahí, en el velado sentido del rompecabezas de Santa María Madalena se encuentre la verdadera pista respecto al contenido o el carácter del tesoro que supuestamente encontró Bérenger Saunière, párroco de Rennes-le-Château."


Excelente, ¿ verdad?. el escrito del señor Solis.

Dado la extension de esta entrada, para no hacerla soporifera, creo que dejaremos  la parte mas Esoterica para una segunda entrega, de momento para terminar dejamos un extensisimo video de mas de dos horas donde el tema es tocado bastante a fondo.




Espero les haya interesado tanto como a mi...

miércoles, 10 de octubre de 2012

AZUCAR REFINADO, UNA FORMA DE TENER NUESTRO CEREBRO AUSENTE DE LA REALIDAD.





UN VENENO TERRIBLEMENTE "GOLOSO"...

Antes de nada cabe destacar que es algo más que demostrado que ese dulce producto usado cotidianamente y que parece que sea lo único que se nos ocurre dar a los niños, es potencialmente una droga y un destructor del equilibrio metabólico de nuestro ya de por si torturado organismo, solo pondremos a continuación las formulaciones químicas del azúcar y de una desgraciadamente famosa sustancia estupefaciente, consumida precisamente por esa euforia que parece ser que produce.
Azúcar: C12H22O11
Cocaína: C17H21NO4
…Dada la similitud y siempre según los médicos, biólogos, bioquímicos, etc… prácticamente TODOS  coinciden en indicar que los efectos son excesivamente similares , lo cual, si mas no, resulta alarmante, preocupante y….ESPELUZNANTE.
Dicho esto entremos en materia que es un tema muy extenso, por lo que nos dejaremos de preámbulos y entraremos en materia, no descartando hacer un segundo reportaje sobre el tema de una forma un poco mas denunciativa, pero he creido conveniente saber que es , de donde proviene , su uso a lo largo de la historia y como interactua con nuestro organismo, antes de entrar mas a fondo en el porque nos casi obligan a tomar este DULCE VENENO.
La sacarosa no tiene vitaminas, no tiene minerales útiles, no tiene enzimas, no tiene microelementos, no tiene fibra, no tiene proteínas no tiene grasas y no es de ningún beneficio en la alimentación humana.
El azúcar interfiere en los ataques cardiacos, en la obesidad, en la diabetes, en la insuficiencia renal, en las caries dentales y en la ceguera por citar algunas de sus“virtudes” . En la antigüedad el Azúcar no era conocida. Los profetas sólo nos destilan unas cuantas apreciaciones sobre la caña de azúcar, un extraño y adinerado lujo importado de tierras muy lejanas. Es el imperio persa, al que se vincula la investigación y el desarrollo del proceso que solidificó y refinó el jugo de la caña, conservándolo, eso sí, sin fermentación para posibilitar su transporte y comercio, ocurriendo tales hechos poco después del 600 d. c. Fue entonces cuando se comenzó a usar como medicina. Entonces, un trocito de azúcar era considerado como una rara y preciada droga. Se l a llamaba sal India o miel sin abejas y se importaban pequeñas cantidades a un gran costo. El padre de la historiografía y geólogo Herodoto la conocía como miel manufacturada y Plinio militar romano, científico y naturalista como miel de caña.

DROGA Y VENENO A LA VEZ...Y LEGAL, ENCIMA


Durante la segunda cincuentena del primer siglo de nuestra era moderna, en la época de Nerón, un escritor le puso el nombre de saccharum. Dioscorides haciendo referencia a una especie de miel sólida, llamada saccharum, que se encuentra en las cañas en la India y en la Arabia. La palabra original en sánscrito continuó siempre relacionada con sal de India, sobreviviendo su transición a través de las lenguas del imperio árabe y de las lenguas latinas. De hecho el sánscrito khanda se convirtió en la palabra candy que significa caramelo en el idioma anglosajón.
El azúcar de color blanco que se comercializa y consume comúnmente, es sacarosa refinada. Siendo su formula química esta: C12H22O11. El proceso químico para producir azúcar se consigue a partir del jugo de caña o de remolacha, siendo eliminada toda su fibra y las proteínas, que son el 90 % de la caña.

Es en la refinerías donde este azúcar crudo se ha de transformar todavía en lo que todos conocemos como azúcar común o de consumo, para ello, la dulce droga ha de pasar por varios procesos más el de limpieza con carbonato de calcio, para el blanqueo con ácido sulfúrico, y para su filtración a través de carbón de huesos y finalmente el proceso de cocción hasta obtener los cristales.
Ya sabemos que las funciones cerebrales dependen de los niveles de glucosa. La falta de este imprescindible e insustituible combustible cerebral puede ocasionar desde hipoglucemia hasta esquizofrenia debido a que el cerebro se encuentra famélico de glucosa. El azúcar refinado es una glucosa bastante simple que por su misma composición no requiere proceso de digestión, el hígado prácticamente no tiene que sintetizarla y por ende alcanza el sistema nervioso muy rápidamente. Es necesario que para que el organismo funcione en condiciones óptimas, la cantidad de glucosa sanguínea esté en equilibrio con la cantidad de oxígeno en sangre.
El Dr. M.O. Broker nos explica que la elevación en los niveles normales de glucosa gracias a la ingestión de azúcar, se experimenta como una leve euforia. Las consecuencias del regreso a los niveles normales, es decir, la baja de glucosa, se halla en relación directa con la cantidad de azúcar consumida. Si ésta fue baja, la sensación es de una leve disforia. Entre mayor haya sido la cantidad, la baja estará más cercana a experimentarse como una sensación depresiva que William Dufty ha dado en llamar “sugar blues”  (tristeza del azúcar).
Para toda persona que de forma habitual y cotidiana consume azúcar sus niveles de glucosa se mantienen permanentemente por encima del nivel regular, es decir, rara vez se experimentará una baja hacia la auténtica normalidad en los niveles de glucosa. La mayoría de la población mundial literalmente vive bajo los efectos del azúcar sin saberlo y sin notarlo. Este desequilibrio permanente está siendo asociado con diversas enfermedades nerviosas, y especialmente en los niños. No se tienen conocimientos de efectos terapéuticos positivos del azúcar

NOS HACEN CREER QUE ELIMINA CANSANCIO Y ESTENIA... FALSO.

Con tan sólo una pequeña cucharada de azúcar y de no más de 100 mg, es suficiente para ocasionar una elevación en los niveles de glucosa en personas sensibles. El equivalente a una taza de azúcar 250 mg, puede considerarse ya como una dosis alta. Tampoco se conocen reportes sobre dosis letales.
La ingestión de azúcar suele experimentarse como una leve euforia. En su PrimerManual de Nutrición Consciente, Laura Urbina lo explica en los siguientes términos:
“Mientras la glucosa es absorbida por la sangre, nos sentimos animados. Un estímulo veloz. Sin embargo, a este impulso energético le sigue una depresión, cuando el fondo se desprende del nivel de glucosa sanguínea. Estamos inquietos, cansados; necesitamos hacer un esfuerzo para movernos o incluso pensar. Hasta que se eleva de nuevo el nivel de glucosa… Podemos estar irritables, hechos un manojo de nervios, alterados. La gravedad de la crisis doble depende de la sobredosis de glucosa. Si continuamos tomando azúcar, una nueva crisis doble empieza siempre antes de terminarse la anterior. Las crisis acumulativas al final del día pueden ser enloquecedoras. Tras varios años con días así, el resultado final son glándulas adrenales enfermas, agotadas no por exceso de trabajo, sino por un ajetreo continuo. La producción de hormonas, en general, es baja. Las cantidades no se amoldan. La alteración funcional, desequilibrada, se refleja en todo el circuito endocrino. Muy pronto el cerebro puede encontrarse en dificultades para distinguir lo real de lo irreal; estamos expuestos a volvernos precipitados, cuando el estrés se interpone en el proceso, nos desmoronamos porque no tenemos ya un sistema endócrino sano para enfrentar cualquier contingencia. Día a día nos encontramos con una falta de eficiencia, siempre cansados, nada logramos hacer, realmente sufrimos los “sugar blues” (o depresiones del azúcar)… Puesto que en algunas personas las células cerebrales dependen totalmente de la taza de azúcar en la sangre en cada momento para alimentarse, son quizás las más susceptibles de sufrir daños. La alarmante y creciente cantidad de neuróticos en el mundo lo evidencia claramente. No todos llegan al final. Algunas personas empiezan con glándulas adrenales fuertes; otras no. Los grados de abuso de azúcar y de melancolía varían, sin embargo, el cuerpo no miente – si se toma azúcar, se sienten las consecuencias.”

¿DEBERIA TAL VEZ LLEVAR ESTO DE AVISO... COMO EL TABACO?

 Son varios los especialistas que atribuyen al azúcar los índices cada vez más elevados de niños hiperactivos, la inhabilidad para aprender y diversas alergias. El estudio del historial diario de los pacientes diagnosticados como esquizofrénicos revelan que su dieta es excesivamente alta en azúcar y otros elementos que estimulan la producción de adrenalina como la cafeína y el alcohol.
En cuanto al aspecto físico, se sabe que la ingestión continua de azúcar provoca la aparición de caries y ennegrece los dientes. En personas con glándulas adrenales débiles puede afectar el páncreas hasta causar diabetes. En algunos casos el abuso continuado conduce a la hipoglicemia.
En individuos sin patologías, se relaciona también con el aumento de peso ya que el azúcar es un carbohidrato simple por ende el exceso de los mismos se convierte en grasa. Se reconoce también que consumiendo azúcar el cuerpo elimina el calcio en mayor cantidad, de tal manera que el organismo se ve forzado a sustraerlo de los huesos y los tejidos que son las únicas partes en donde lo almacena el cuerpo. El desgaste de calcio en huesos causa que se vuelvan porosos y frágiles, lo cual finalmente conduce a la osteoporosis. Un tema, el del calcio que trataremos en otro artículo pues también pensamos que existen una mal información en referencia a las cantidades de calcio necesaria y las que forman la media.

VERDADERA FORMA QUE DEBERIAN ADOPTAR LOS TERRONES

El consumo constante de este psicoactivo, el azúcar, también atrofia el rendimiento de las glándulas, causando poca secreción de hormonas o alterando la composición química de las mismas, puesto que se ha podido comprobar que el azúcar afecta la correlación de minerales en el organismo . Por último, estudios recientes vinculan al azúcar con problemas en el sistema inmunológico, tal como lo denuncia la doctora Nancy Appleton en Lick the sugar habit:

“Una de las substancias aparentemente inofensivas y sin embargo una de las que mayores problemas crea al atacar nuestro sistema inmunológico es el azúcar. Los macrófagos quedan atorados en el azúcar y se imposibilita su acción. La misión de los macrófagos consiste en destruir, bloquear y activar la inmunidad cuando detectan la presencia de una toxina, un virus o una bacteria… Cada vez que ingerimos azúcar, aunque sea tan poco como dos cucharadas, las proporciones de minerales entran en desbalance. Este desbalance a su vez, en personas ya enfermas, puede durar horas y a veces ya no se recuperan. Cuando los minerales del cuerpo están en desbalance día tras día, año tras año, posiblemente por generaciones, la habilidad del cuerpo para volver a su homeostasis está agotada. El cuerpo ya no puede volver a su armonía o balance… Resulta pues increíble que las autoridades del Departamento de Salud Pública de diferentes Naciones sigan manteniendo al público en la total ignorancia. Lo más que se ha conseguido es obligar a indicar en la etiqueta de los productos industriales si contienen azúcar, cosa que aparece prácticamente en el 90% de los mismos ya que incluso los productos salados son conservados en azúcar”
El potencial de dependencia es considerablemente alto, de tipo psicológico y físico. Su síndrome de abstinencia se experimenta hasta después de varias semanas de haber descontinuado totalmente el uso de azúcar y alimentos que lo contengan. Sus síntomas incluyen depresión, fatiga, nerviosismo, ansiedad por comer alimentos dulces, falta de concentración, alergias e hipertensión. En grado extremo la dependencia al azúcar se presenta como hipoglucemia, en cuyo caso una privación de alimentos dulces puede conducir a ataques fatales. En una crisis de hipoglucemia, una súbita baja de glucosa sanguínea ocasiona sudor, temblor, ansiedad, taquicardia, dolor de cabeza, sensación de hambre, debilidad, convulsiones y en casos extremos, convulsiones y muerte.


El individuo que presente una crisis de esta índole debe ingerir de manera inmediata glucosa o alimentos que contengan azúcar suficiente para restablecer los niveles.
Como reflexión podemos decir que “El azúcar es un psicoactivo legal de uso irrestricto que se produce y se vende por toneladas, ya sea en forma pura o incorporada a una enorme cantidad de productos alimenticios y farmacéuticos.”
Nunca en lo que conocemos de nuestra historia moderna, ningún comestible ha experimentado un crecimiento cuantitativo tan acelerado y extendido como el azúcar. En los inicios del siglo XIX, la producción anual mundial se situaba en menos de 250,000 toneladas, cifra que se elevó hasta alcanzar 10 millones de toneladas una vez inicio el siglo XX. A finales de siglo la producción se estima en 92 millones. El consumo por persona y año ha ido aumentando principalmente en los países industrializados de América y Europa.
En opinión de William Dufty, escritor ingles y activista de la nutrición, ningún otro producto ha influenciado tan profundamente la historia del mundo occidental como el azúcar. En uno de sus 40 libros, SUGAR BLUES , narra la aparición del azúcar refinado en los mercados internacionales y sus consecuencias. A ello atribuye diferentes sucesos históricos de grandes repercusiones económicas, comenzando por una resurrección de las Cruzadas. Dufty presenta un extracto de una carta enviada en 1306 al Papa Clemente V, en donde se le insta a seguir una estrategia para vencer a los árabes con ayuda del dulce: “En el país del sultán el azúcar crece en grandes cantidades y de éste los sultanes obtienen grandes ingresos e impuestos. Si los cristianos pudiesen hacerse con esas tierras, se haría mucho daño al sultán y al mismo tiempo el Cristianismo estaría totalmente abastecido desde Chipre”.

 Ante tales informaciones, el cristianismo muerde el fruto prohibido y comienzan los siete siglos de su reinado en la tierra.
El historiador británico Noel Deer, asegura que al contar la historia de la esclavitud, no es exagerado calcular que se comerciaron 20 millones de africanos y dos terceras partes de ellos se pagaron con azúcar.
En 1444 los portugueses llevan 235 esclavos negros de Lagos a Sevilla, donde se venden como esclavos. Diez años más tarde el Papa bendice el tráfico de esclavos y a partir de entonces, éstos se utilizan para hacer crecer las plantaciones de caña de azúcar en Madeira y las Islas Canarias. Los omnipresentes holandeses aparecen en esta historia alrededor del año 1500, fecha en que construyen la primera refinería de azúcar en Amberes. La caña de azúcar en bruto se embarca desde Lisboa, las Islas Canarias, Brasil, España y la Costa de Marfil para ser procesada en Amberes. El azúcar se exporta al Báltico, Alemania e Inglaterra.
Los palacios de Madrid y Toledo son construidos por Carlos V con los impuestos del comercio del azúcar sobre el 1560. Por esas fechas, la corona británica empieza a hacerse con el monopolio instalando capataces en las islas que ha conquistado en el Caribe y encargándose del tráfico de esclavos hacia ellas para cultivar caña de azúcar, Jamaica es un ejemplo de ello ¿Como aparece el Ron?: Con el jugo fermentado de la caña de azúcar en crudo, los esclavos inventan el ron, que los británicos no dudan en comercializar para obtener más humanos esclavos. El Ron también es introducido en sus colonias norteamericanas, donde el trueque con los indios a cambio de preciadas pieles que luego venden en Europa.
Es ya en el año 1660 donde el comercio de azúcar y ron se ha vuelto tan provechosos que los ingleses están dispuestos a emprender la guerra para mantener su control. Las actas de navegación tienen como meta prevenir el transporte de azúcar, tabaco o cualquier otro producto de las colonias de Norte América a cualquier otro puerto fuera de Inglaterra, Irlanda o posesiones británicas.
Francia, a mediados del siglo XVIII, se ha sitúa en las primeras filas del comercio de azúcar y ésta representa su principal fuente de exportaciones, el filósofo Claude Adrien Helvetius escribe: “No llega un tonel de azúcar a Francia sin manchas de sangre. Ante la miseria de estos esclavos, toda persona con sentimientos debería renunciar a estas mercancías y rehusar al placer que proporciona algo que sólo se puede comprar con las lágrimas y muertes de criaturas desgraciadas.”

 EN LA SERIE DE TV  THE SIMPSONS YA SE PARODIO ESTE TEMA

Benjamin Delessert a principios del siglo XIX, más concretamente en 1812, da con la forma de procesar la remolacha para convertirla en azúcar y recibe la Legión de Honor de manos de Napoleón, quien ordena la plantación de remolachas azucareras por todas partes de Francia, en donde no se daba el cultivo de caña, pero sí el de remolacha. Tan sólo un año después Napoleón alcanza la proeza de producir 4 millones de kilos de azúcar de remolacha francesa. De esta manera, los franceses son los primeros en poder prescindir de los esclavos para obtener el preciado azúcar y elegantemente promueven la abolición de la esclavitud.
La British East Indian Company – plenamente sumergida en el comercio del opio- explota el tema de la esclavitud como campaña de propaganda pintando en sus toneles. “Azúcar de las Indias Orientales no cultivado por esclavos”.
En 1833 se proclama la emancipación de las colonias británicas y esto significa que la esclavitud se vuelve ilegal salvo en “la tierra de la libertad”, los emergentes Estados Unidos de América.
Los azucareros británicos de Barbados y Jamaica caen en la ruina y una tríada de invenciones a principios del siglo XIX preparan la escena para la gran entrada de Estados Unidos en el negocio del azúcar: James Watt perfecciona su máquina de vapor, Figuier completa un método para hacer carbón con hueso animal y Howard fabrica la olla a presión.
Con estos elementos cobra vida el “azúcar blanca refinada”  comercial que se utiliza hoy en día. Al decretarse finalmente la abolición de la esclavitud en sus tierras, los Estados Unidos comienzan a practicar su propio colonialismo económico al por mayor en Cuba. La mejor tierra cubana se usa para proveer materia prima a Norteamérica para sus complicadas refinerías.
Dufty, se posiciona en la tesitura de que los estadounidenses sobrepasaron a los británicos y virtualmente a todas las demás naciones en la “fiesta” del azúcar. Los Norteamericanos han consumido una quinta parte de la producción mundial de azúcar desde su Guerra Civil. Es de conocido también que en 1920, en la ley seca en Estados Unidos, la cantidad de azúcar que se consumía se había duplicado. Esto destaca y nos reporta vías de argumento para mantener la creencia en su evidente carácter de droga y de sustituto de otras drogas en ciertos sectores de la población.
Por ende través de guerra y paz, depresión y prosperidad, sequías e inundaciones, el consumo de azúcar ha crecido firmemente en todo el globo terrestre. «No es posible que jamás haya habido un desafío más drástico para el cuerpo humano en toda la historia del hombre, y sin embargo, sigue siendo muy poco lo que se habla de la nocividad del azúcar. Y no es porque mucha gente no lo sepa, sino porque es enorme el interés comercial por el azúcar.» Dufty

DULCE VENENO 

El doctor Robert Boesler escribe en 1912: “La moderna manufactura del azúcar nos ha traído enfermedades totalmente nuevas: escorbuto, diabetes, hipoglicemia, hiperactividad y esquizofrenia. El azúcar que se vende no es nada más que un ácido cristalizado concentrado. Como antiguamente el azúcar era tan caro que sólo los ricos podían permitirse su uso, consistía, desde el punto de vista de la economía nacional, algo inconsecuente. Pero hoy, cuando debido a su bajo costo, el azúcar ha causado una degeneración humana, es el momento de insistir en un esclarecimiento general.”
¿Por qué casi un siglo después la sociedad sigue en la Inopia de la realidad sobre el azúcar?, es evidente que a alguien de muy arriba esto no le ha interesado que se extienda.
En 1929 el doctor Frederick Banting, descubridor de la insulina, asegura que su descubrimiento es un simple paliativo, no una cura, y que la única forma de prevenir la diabetes es cortando el uso del azúcar: “En los Estados Unidos, la incidencia de diabetes ha aumentado proporcionalmente con el consumo per cápita de azúcar. Con el calentamiento y recristalización del azúcar natural de caña, algo queda alterado convirtiendo a los productos refinados en alimentos peligrosos.”
Dufty afirma que la diferencia entre las enfermedades “costosas” como el cáncer y las “baratas” como las provocadas por la adicción al azúcar es crucial para la salud financiera del estamento médico. “El actual tratamiento ortodoxo para el cáncer es criminalmente caro. La ruina financiera del paciente y de su familia representan el yate del médico. El tratamiento para el sugar blues (hipoglicemia o diabetes) es una propuesta de corte individual. Despréndase usted del azúcar refinada en todas sus formas y adiós cuentas al médico y hospital. Es difícil que en ese caso el médico pueda regalarle un tapado de visón a la mujer o asistir a un seminario bajo el sol de las Bermudas.”
El comportamiento negativo de los niños desde la década de 1920. También ha sido vinculado a esta droga. La idea de la relación causa-efecto comenzó a ganar aceptación en los setenta, cuando varios estudios y reportajes sugirieron que el azúcar incrementaba la hiperactividad en los niños ya de por sí hiperactivos.
la doctora Nancy Appleton, de acuerdo con los diferentes estudios analizados por ella, la investigación clínica de niños hiperactivos y psicóticos, y de otros con lesiones cerebrales e inhabilidad para aprender, tiene por cuadro sintomatológico: “una familia cuyo historial de diabetes es anormalmente elevado; una inusual incidencia de elevación de glucosa sanguínea o hipoglicemia funcional en los mismos niños, indicando que sus sistemas no pueden procesar el azúcar y una dependencia por un alto nivel de azúcar en las dietas de los propios niños que no pueden asimilar.”
No obstante, éste y otros reportes similares han sido descartados por publicaciones médicas como The New England Journal of Medicine, para quien “la conexión no ha sido probada”. Preocupados porque “en la actualidad, sin embargo, muchos padres tratan a la conexión azúcar-comportamiento como un hecho”, un equipo de médicos institucionales se dio a la tarea de volver a revisar los estudios existentes para efectuar un análisis global. La publicación médica expuso que “el nuevo meta análisis intentó ir más allá de los resultados de pequeños estudios ubicándolos en un grupo mayor para que los efectos menos obvios fueran expuestos a la luz.” Se supone que los variados estudios evaluaron el efecto del azúcar en numerosos factores, incluyendo estado de ánimo, desempeño académico, habilidades de aprendizaje, agresión y comportamiento general. Lo que en realidad ocurrió con este examen es una clara muestra de la manipulación que puede sufrir un estudio científico para obtener los resultados que de antemano se pretenden alcanzar cuando hay intereses económicos de por medio.


Resulta que los investigadores basaron sus estudios comparativos únicamente en dos grupos de niños, a uno se le dio azúcar y al otro, en lugar de privarlo de dicha droga y de los alimentos que la contienen, se le suministró edulcorantes artificiales; así pues, los exámenes se efectuaron entre niños que consumieron azúcar y niños que consumieron edulcorantes artificiales; es decir entre dos grupos de niños con niveles alterados de glucosa debido a una u otra droga y no como debió haber sido: entre uno o dos grupos de niños usando azúcar y/o endulzantes artificiales y otro grupo de niños privados del consumo de ambas clases de drogas.
Debido a estas desviaciones en la investigación, el meta análisis médico concluyó triunfalmente que “Aparte de dos observaciones extremas que resultaron ser insignificantes para el análisis final, no se encontraron diferencias entre los niños que consumieron dosis de azúcar y aquellos que tomaron endulzantes artificiales.” O sea que lo único que verdaderamente prueba el reporte es que no hay diferencias substanciales entre usar azúcar y usar edulcorantes artificiales


.A pesar de ello y bajo el manipulador y deshonesto título de “El azúcar no afecta el comportamiento de los niños” , los resultados del reporte fueron publicados y ampliamente difundidos a nivel mundial durante el año de 1996. La recomendación final del reporte es que “el azúcar no tiene efectos negativos en el comportamiento y el aprendizaje de la mayoría de los niños y no existe justificación para retirarles los alimentos dulces solamente por esa razón.”.....SENCILLAMENTE PATETICO, MANIPULADOR Y A LA VEZ HORROROSO VER COMO LA SALUD IMPORTA UN RABANO...

A continuacion dejo este extenso pero interesante documento de audio- video del doctor nutricionista D. Ricando Lucen, donde en una extensa charla de más de 40 minutos nos explica los problemas que produce en nuestro organismo el excesivo consumo de azucar, recomiendo escucharlo entero.





...Y este otro del genial Jose Luis C. de www.mundodesconocido.es  en el cual se ataca el tema brevemente , pero con esa capacidad de sintesis tan genial de JL, con lo cual considero que es de obligada vision.



viernes, 5 de octubre de 2012

LOS PEQUEÑOS NEUTRINOS.ALGO MUY MUY VELOZ, INCLUSO..... MAS QUE LA LUZ




NUEVO DESAFIO A LA CIENCIA "OFICIAL"





Parece que finalmente han aparecido pruebas de que los neutrinos, esas extrañas partículas prácticamente sin masa pueden viajar a una velocidad más elevada que la de la luz. Esto, que los físicos consideraban prácticamente imposible desde que Albert Einstein deslumbró a sus colegas con su Teoría de la Relatividad, podría convertirse en el hallazgo científico del siglo. Si bien se mantiene cierta cautela hasta que los experimentos puedan repetirse una y otra vez, estos resultados proporcionan la esperanza de lograr explorar el universo -aunque más no sea mediante telescopios especiales- mucho más allá de los límites actuales.

Cuando has vivido toda la vida convencido de algo resulta bastante difícil aceptar que ese “algo” puede estar errado. Si hubieses nacido hace unos cuantos siglos y aceptado desde niño que la Tierra era plana, seguramente te hubieses mostrado bastante escéptico con los que te trajesen la noticia de que, en realidad, es redonda. Algo así está ocurriendo en estos días en el mundo de la física. Durante décadas los científicos vivieron sus vidas y desarrollaron sus experimentos asumiendo de que ninguna partícula era capaz de viajar a mayor velocidad que la de la luz, unos 300 mil kilómetros por segundo. A medida que una partícula se aproxima a esa velocidad, su masa comienza a crecer y la energía necesaria para acelerarla aumenta. En el límite de la velocidad de la luz esa energía y masa se hacen infinitas, por lo que nos acostumbramos a la idea de que nada fuese capaz de viajar a mayor velocidad. Pero parece que esos días han terminado.



los neutrinos tardaron 60 Nanosegundos menos que la luz en recorrer 730, 5 Km.


Todo comenzó cuando los científicos del Laboratorio Europeo de Física de Partículas(CERN) desarrollaron en septiembre del año pasado un experimento que parecía demostrar que losneutrinos, unas partículas subatómicas sin carga, espín ½ y una masa muy pequeña (se cree que inferior a una milmillonésima de la masa de un átomo de hidrógeno) en realidad podían superar la velocidad de la luz. El CERN, aprovechando que estas escurridizas partículas prácticamente no interaccionan con la materia, lanzó un haz de neutrinos desde el punto A al punto B, separados unos 730 kilómetros entre sí, a través de la Tierra. Conociendo la distancia que debían recorrer para unir ambos puntos y asumiendo que viajarían prácticamente a la velocidad de la luz, los físicos esperaban detectarlos en el punto de llegada  “x” nanosegundos después de haber sido emitidos. Pero los neutrinos llegaron 60 nanosegundos antes de lo que deberían haber llegado si viajaban a 300 mil kilómetros por segundo, evidenciando que podían ir más rápido que la luz y provocando un dolor de cabeza a más de cuatro físicos teóricos. 


LA VERDAD ES QUE NUESTROS TOPICOS NOS JUEGAN MALAS PASADAS...

Semejante resultado provocó una avalancha de especulaciones y marcó la necesidad de realizar otros experimentos que confirmasen o desmintiesen las conclusiones extraidas en el CERN. Mientras que algunos descreían de la posibilidad de que estas partículas fuesen tan veloces (el físico británico Jim Al-Khalilil llegó a decir en publico que "si se demuestra que el experimento del CERN es correcto, me comeré mis calzoncillos en directo en la televisión") otros comenzaban a buscar una explicación para esta situación. En ese marco, hace unos días el mismo equipo de científicos repitió el experimento, y se obtuvieron los mismos resultados: como había ocurrido en septiembre, los neutrinos fueron detectados en el laboratorio italiano del Gran Sasso 60 nanosegundos antes que la luz. Dada la importancia del resultado nadie se anima a salir a decir a viva voz que parte de la física teórica sobre la que nos apoyamos está equivocada, pero lo cierto es que los experimentos han demostrado que los neutrinos viajan a unos seis kilómetros por segundo más rápido que la luz.

El físico Juan José Gómez Cadenas, experto en neutrinos del CSIC,  dice que aunque en esta oportunidad se rediseñaron las pruebas buscando una mayor precisión, aún quedan algunos cabos sueltos que obligan a ser cautos. Según Gómez Cadenas, la distancia que recorren los neutrinos y el tiempo que demoran en hacerlo se miden con GPS y relojes atómicos, instrumentos que “están expuestos a pequeños errores que pueden conspirar para alterar el resultado”. Por su parte, José W. F. Valle, del Instituto de Física Corpuscular de Valencia, dice que “aunque el nuevo experimento no es definitivo, añade credibilidad". 


SUPERNOVA 1987 A.

Valle, como tantos otros, recuerda que en 1987, cuando se analizó la explosión de la supernova 1987A, distante 168 mil años luz de la Tierra, se detectaron los neutrinos y la luz al mismo tiempo. Si el CERN está en lo cierto, “los neutrinos tendrían que haber llegado años antes”. Por otra parte, y dado que solo se detectaron unos 20 neutrinos en esa oportunidad, cabe la posibilidad de que en realidad hayan llegado a la Tierra años antes, cuando nadie buscaba detectarlos.




Hay que ser cautos y esperar que se corroboren (o no) los resultados, sobre todo en otros laboratorios. Si llega demostrarse que los neutrinos realmente son así de veloces, significará -entre otras cosas- que pueden viajar en el tiempo y que veremos como el simpático Al-Khalili se come sus calzoncillos en la televisión.



Adjunto un interesante video en el que el CERN reconoce la mayor velocidad de los neutrinos que la de la luz.
Cabe destacar que han surgido varias teoria y pseudo demostraciones de lo contrario, pero la verdad es esta y la cruda realidad es que la " oficialisima" teoria de la relatividad ( eso no quita mi admiracion por el Sr. Einsten).... 
 SE DESMORONA POR MOMENTOS.